La asociación SEMI de empresas especializadas en diseño y fabricación de semiconductores, prevé que China se mantendrá a la cabeza del gasto mundial en equipamiento para la fabricación de chips, aunque se prevea para el año actual una caída de dos dígitos en el país frente a un máximo de 50.000 millones de dólares (unos 46.100 millones de euros) alcanzado en 2024.

El grupo mencionado prevé que el gasto de China en el sector caerá en un 24% a lo largo de 2025 y se situará en 38.000 millones de dólares (unos 35.000 millones de euros), y que en 2026 se reducirá en un 5% hasta quedar en 36.000 millones de dólares (unos 33.200 millones de euros).

De acuerdo con sus pronósticos, la inversión de capital en equipamiento de fabricación crecerá en un 2% en todo el mundo a lo largo de 2025, con lo que alcanzará los 110.000 millones de dólares (unos 100.000 millones de euros), y en un 18% en 2026, con lo que se elevará hasta los 130.000 millones de dólares (unos 120.000 millones de euros). El crecimiento previsto se atribuye a la creciente demanda de los sectores de HPC (siglas inglesas de computación de alto rendimiento) y memoria, debido a que estos tienen que apoyar el crecimiento de los centros de datos y los chips destinados a dispositivos en Edge.

Ajit Manocha, presidente y consejero delegado de SEMI, ha destacado que el pronóstico “evidencia una necesidad urgente de reforzar las iniciativas de desarrollo de la fuerza laboral” durante los años 2025 y 2026, con la finalidad de disponer de los trabajadores cualificados necesarios para las nuevas fábricas que se prevé que entren en funcionamiento, cuyo número rondaría las 50.

Se prevé que las inversiones de los fabricantes surcoreanos de chips crezcan en un 29% durante 2025 hasta alcanzar los 21.500 millones de dólares (unos 19.800 millones de euros), y en un 26% en 2026 hasta 27.000 millones de dólares (unos 24.900 millones de euros), con lo que quedarían en segundo lugar.

Taiwán se encamina a conseguir el tercer puesto, con un gasto que debería llegar a los 21.000 millones de dólares (unos 19.400 millones de euros) en 2025 y los 24.500 millones de dólares (unos 22.600 millones de euros) en 2026.

Se espera que el gasto en el segmento de memoria haya crecido en un 2% para finales de 2025, hasta alcanzar los 32.000 millones de dólares (unos 29.500 millones de euros), y que vuelva a crecer en un 27% en 2026.